viernes, 10 de febrero de 2017

¡Ya no más ‘Capayas’!

Jorge G. Alvear Macías 


Nos mantienen absortos los capítulos de corrupción de los últimos meses, acusados por autoridades extranjeras, otros comentados localmente. Unos con protección oficial a los corruptos, en otros casos retirada y por ende la respuesta furibunda de los “traicionados”. Son “fotos” de condiciones morales desoladoras. Ya lo describió el tango Cambalache: da lo mismo ser un burro que un doctor honoris causa, dado que los inmorales nos han “igualao”. Hoy muchos “estafaos 
contentos y amargaos” han depositado sus esperanzas en individuos que están fuera de la ley, para librarnos de un gobierno que estaría integrado por quienes roban en su ambición; colchoneros; reyes de bastos; 
caraduras o polizones...

Pero la corrupción no es inevitable. Se puede controlar o limitar, con un medio eficiente para desinstalarla del sector público; y luego, del sector privado. Ese medio debe provenir de afuera, pues nuestra cultura está entremezclada de intereses y compadrazgos.
Lo hemos comentado en esta columna: demandamos crear una Comisión Internacional Contra la Impunidad. No es cualquier colaboración de las Naciones Unidas, como en forma general han ofrecido más de un candidato, sin saber que una Comisión de tales características ayudaría a reformar leyes y a expedir la Ley de Extinción del Patrimonio, para delitos de peculado, sobornos, lavado de dinero, etc. En Guatemala funciona y logró llevar a la justicia al anterior presidente de ese país y a su vicepresidenta, además de a un centenar de exfuncionarios públicos y empresarios, inmersos en redes de corrupción. LÉA MÁS: 
*Publicado originalmente en el diario El Universo el día viernes 10 de febrero del 2017.